LA TRINCHERA DEL CORREDOR

jueves 25 de octubre de 2007

EL PRÓXIMO RETO

La próxima experiencia en el asfalto será el domingo 4 de noviembre, ya con más aires navideños las cosas se empiezan a poner más divertidas. La Clásica Los Mangos, luego de algunas finales en estudiantiles, ya hace bastantes años, regreso a Alajuela a correr. Esta vez con más deseos de disfrutar, porque a diferencia de ahora, antes ibamos a ganar a la pista del Polideportivo de Montserrat.

Los Mangos, nos cuentan que es una de las mejor organizadas del país, espero llegar bien para ir bajando los 43,3o para tratar de escurrirme en el selecto grupo de los 40.

nos vemos en Alajuela.

miércoles 24 de octubre de 2007

EL ENCUENTRO

24 oct. 07

El encuentro, amigos y espíritu deportivo

Con algún temor me dispuse a retomar la ruta de los que cada domingo se gastan miles de suelas, dispuesto a decirle adiós a los ratos y horas de ocio luego de una buena gripe; el pasado domingo bien temprano estaba listo para entrarle a los 10km dispuestos en la III clásica de Coopeande con la salida en el histórico barrio La California, enrumbándose hacia el no menos místico boulevar de los yoses siempre hacia el este llegando y pasando por Curri y de vuelta por zapote.

Con el ánimo como nunca antes llegué a la salida y en no menos de 2 minutos ya había saludado a un buen número de amigos, conocidos, con la gratísima sorpresa de encontrarme con Alejo, viejo loco de las pistas, tremendo corredor de 400 y uno de los más bravos atletas que he conocido, nunca le pude ganar un 400, junto con Alejo el cual contaba con un aspecto más pesado pero con el espíritu de corredor intacto me encontré con otro compañero de ruta del antiguo y legendario equipo de élite de curridabat, que en las épocas de colegio arrasamos con quien se pusiera en frente.

Nuestro Quitos, se veía en espléndida forma y con un número importante de carreras cargadas en el año, los tres en la salida nos dispusimos a disfrutar lo que venia por delante. A pesar de que fue la salida más lenta que he hecho en la vida y el ritmo era muy cómodo como para seguir ahí fue la que más he distrutado, como al kilómetro y medio me encontré con el espíritu que sentía había perdido, de pronto ya Alejo se había quedado y Quitos entendió la señal de inmediato, vámonos!, metimos el jalón necesario para iniciar la cacería de uno en uno y en algunos casos de tres en tres o más.

El viento que colisionaba nuestras caras nos decía que andábamos por ahí de 4.40 el km, lo cual no era nada despreciable después de un lento arranque y casi un mes sin competencia, ya por el km 4 y una buena casería a nuestras espaldas Quitos enfrenta la “estocada” del corredor, el cólico le llego haciéndolo quedarse escasos 3 metros de mí, tocando el km 5 ya no pudo más con el ritmo y tuve que abandonarlo, quedando así la lucha en solitario para cada quién en los 5 km faltantes.

Las fuerzas intactas e incressendo me daban y me daban, cálculo que estaba alcanzando el 4.20 por km, llegando a la Municipalidad de Curridabat aún entero me dispuse a seguir la caceria después de un lapso de ajuste y equilibrio, de ahí hasta el km 8 todo perfecto.

Al 8 como era de suponerse después de tan solo una semana de buena preparación el ritmo empezaba a pesar, sin embargo la cacería no cesaba y aún las piernas me daban licencia para continuar.

Sin embargo era tan poco lo que faltaba para encontrarme por primera vez con Diego, mi pequeño de casi 5 años esperandome en la meta para correr conmigo los últimos metros que subí la atómica cuesta final y así disfruté de un encuentro inigualable con Diego, María y mis amigos en la meta.